Investigador zamorano busca salvar a la fresa del hongo que a ataca al 50% del producto en la región.
- Noticias El Observador
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Carlos Tejeda Sierra desarrolla una investigación con quitosano y partículas de plata para enfrentar la Neopestalotiopsis

Juan Fajardo, Zamora Mich.- La fresa es mucho más que un cultivo para la región; representa identidad, empleo y uno de los principales motores económicos de los municipios de Zamora, Jacona y Tangancícuaro. Sin embargo, en los últimos años este sector ha enfrentado una de sus mayores amenazas: la enfermedad conocida como Neopestalotiopsis, un hongo que afecta directamente la salud de las plantas y que ha provocado importantes pérdidas para los productores.
De acuerdo con la investigadora Rosalba Lira Ortiz, el 50 por ciento de la producción de fresa del Valle de Zamora se ha perdido como consecuencia de esta enfermedad, debido principalmente a la presencia de planta infectada que continúa ingresando del extranjero.
Ante esta problemática que afecta a uno de los sectores productivos más importantes de la región, un investigador zamorano trabaja en una propuesta científica que busca convertirse en una alternativa para enfrentar este desafío del campo.

Se trata de Carlos Tejeda Sierra, egresado del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Zamora de la carrera de Ingeniería en Industrias Alimentarias y actualmente estudiante de la Maestría en Biociencias de la Universidad de la Ciénega del Estado de Michoacán, quien desarrolla una investigación dentro del área de biocompuestos aplicados a la sanidad vegetal y animal.
Su propuesta está enfocada en el uso de quitosano y partículas de plata como una alternativa para combatir la Neopestalotiopsis, buscando generar una herramienta que pueda complementar las estrategias actuales de manejo y ayudar a los productores a reducir el impacto de esta enfermedad.
Tejeda Sierra explicó que este hongo representa un reto debido a su alta resistencia y capacidad de permanencia en el suelo.
“En la investigación que hemos desarrollado nos hemos dado cuenta de que pueden existir varias especies de este hongo presentes en la región de Zamora. La Neopestalotiopsis provoca la pudrición y necrosis de la planta de fresa, atacando principalmente desde la corona y la raíz. Es un organismo que puede sobrevivir incluso dos años después de que se haya cambiado el cultivo, y cuando se vuelve a establecer la fresa puede reaparecer”, señaló.
El investigador indicó que uno de los principales problemas es la resistencia que ha mostrado el patógeno frente a diferentes productos químicos. Dentro de estudios previos identificaron que uno de los fungicidas con mayor capacidad de control es el tebuconazol; sin embargo, consideró necesario desarrollar nuevas alternativas que permitan fortalecer la sanidad del cultivo.
“Sabemos que las buenas prácticas culturales son fundamentales para reducir el problema, pero también estamos trabajando en una alternativa basada en la ciencia, utilizando el quitosano y las partículas de plata para buscar una forma más eficiente de combatir este hongo”, explicó.
Esta investigación forma parte de una visión más amplia enfocada en aprovechar los recursos de la región y transformar los retos del campo en oportunidades de innovación. Anteriormente, Carlos Tejeda presentó un proyecto para utilizar residuos agroindustriales como la tecata y el hueso del mango, además de residuos del nopal, para crear un polímero con posibles aplicaciones en la industria alimentaria.
Para el investigador, el aprovechamiento de residuos y la generación de nuevas tecnologías son fundamentales en una zona agrícola como Zamora.
“Somos una región donde se produce y se procesa una gran cantidad de productos, por eso es importante preguntarnos qué hacemos con todos esos desperdicios. Ya vimos que podemos transformarlos en materiales útiles como polímeros, y ahora buscamos que la ciencia también ayude a proteger cultivos que forman parte de nuestra identidad, como la fresa”, destacó.
Con esta propuesta, un joven científico formado en instituciones de Michoacán busca aportar una solución a uno de los problemas que más preocupa al sector fresero, demostrando que desde la investigación local pueden surgir alternativas para proteger el campo y fortalecer el desarrollo económico de la región.



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